Las Vegas

Las Vegas

Hola de nuevo. Retomo las crónicas habituales después de la parada de estos días. La entrada de hoy tiene como objetivo contaros nuestra experiencia en Las Vegas. Para ello violaré en parte la regla de oro de la ciudad: lo que pasa en Las Vegas, se queda en las Vegas.

El viaje en coche desde Mammoth Lakes hasta la ciudad del juego no fue tan sencillo como parecía. La carretera que atraviesa el Death Valley es recta y cómoda, pero para entrar en el Valle hay que superar una enrevesado puerto (primero subirlo y luego bajarlo) que se hace bastante largo. Sólo nos podíamos consolar con las caras de los que hacían el camino en bici.

Sólo gracias a lo temprano que salimos, conseguimos llegar a comer a Las Vegas. Buscando un sitio para comer, cuando ya se preparaban para la cena. Aquí la gente come de 12.00 a 13.00 y cena de 18.00 a 21.00.

El hotel donde nos alojamos era espectacular, era el Encore, un gigantesco hotel unido al Wynn, de 5 estrellas cuya única pega es el ruido de música de discoteca que se sigue escuchando de madrugada. Teníamos una habitación en la planta 21 con vistas a la Strip y a la piscina y era una habitación baja porque el hotel tenía más de 60 plantas. Estuvimos dos noches, una tarde y un día completo. En este tiempo nos dio tiempo a hacer todo lo típico: visita a la famosa y lamentable Fremont Street, compras en un típico outlet americano, visita a varios hoteles (destacable el Venetian), espectáculo Love del circo del Sol (recomendable), perder todo nuestro presupuesto para el casino, baño en la piscina como si fuera la del Montecito, etc. Lo cierto es que lo tuvimos que hacer todo un poco rápido para que nos diera tiempo, especialmente rápido fue lo de perder el dinero en el casino, bastaron dos minutos jugando al blackjack.

Sin embargo, como aún nos sobraba tiempo decidimos pasar también por un Walmart. Entiendo que pareciéramos unos paletos sorprendiéndonos de las botellas gigantes de zumos de todos los colores, las cajas de donuts como las de los simpsons o el mural de quesos: todos eran el mismo (cheddar o americano) pero de cientos de formas, colores y tamaños diferentes.

Después de nuestra estancia en el Encore, continuaremos nuestro Road Trip camino de Arizona. Eso, para la siguiente entrada.

Comienzo del Road Trip

Comienzo del Road Trip

Hoy hemos cargado todos nuestros trastos en el Mustang y hemos cogido la carretera, saliendo de San Francisco en dirección a Oakland. Nuestro objetivo para el día era llegar a Mammoth Lakes atravesando el parque nacional de Yosemite. Ahora puedo decir que el objetivo ha sido alcanzado. Sin embargo, la ruta ha sido bastante dura.

Al principio circulábamos por una carretera de 4 carriles para cada sentido. A la salida de Oakland hemos encontrado un poco de atasco. Más tarde hemos estado circulando durante unos 70 kilómetros por una carretera de un sólo carril por sentido, pero con otros carriles para salir y entrar. La circulación seguía siendo rápida. Durante este trayecto el paisaje estaba dominado por campos de cultivo de maíz, entre otros. Graneros y granjas como los de las películas y viviendas unifamiliares con cipreses y palmeras. Muy frecuentemente había comercios pegados a la carretera: wendys, mcdonnals, markets y muchas gasolineras.

Finalmente hemos llegado a comer a un pueblo que hay a la entrada de Yosemite. Hemos encontrado una cafetería que servía ensaladas, sandwiches y tartas caseras. La verdad es que estaba todo riquísimo y nos ha salido por 17 dólares.

Después de comer hemos entrado en Yosemite. La carretera se estrecha, habitualmente había un precipicio a uno de los lados y siempre era cuesta arriba o cuesta abajo. Las curvas eran cerradísimas. No se podía conducir por encima de los 50 km/h.

La verdad es que el parque nos ha impresionado. Hemos visitado los puntos más interesantes (salvo Mariposa: quedaba un poco lejos y no teníamos tiempo ni ganas de seguir por esa carretera). Había miradores cada 500 metros, algunos con aparcamiento y baños, normalmente los más populares. Otros eran un pequeño ensanchamiento de la carretera sin asfaltar para poder parar a echar un vistazo por el desfiladero. La vegetación también era impresionante. Podéis ver las fotos del álbum completo pulsando en alguna de las imágenes. Nos ha sorprendido el calor dentro del parque en relación al frío que teníamos en San Francisco.

Para llegar a Mammoth Lakes hay que atravesar 130 kilómetros más de un puerto de montaña (primero subirlo y luego bajarlo). Pero la carretera ensancha y las curvas se suavizan.

Al llegar nos sorprende el pueblo. Es una calle, pero con 6 carriles y vías de servicio. Los extremos están llenos de hoteles, restaurantes y tiendas. Parece que es un pueblo montañero donde la gente se aloja para esquiar, pescar o acampar en los alrededores.

Nosotros nos quedamos a dormir en el Best Western. Es un hotel modesto pero con todas las comodidades: habitaciones limpias y amplias, piscina cubierta, desayuno incluido, wifi gratuito…

Para cenar, hemos encontrado un restaurante genial justo enfrente, aunque, al final, un poco elevado de precio: una entrada, dos segundos de pescado y marisco preparados al horno y dos bebidas por 60 dólares sin propina.

Mañana atravesaremos el desierto del Death Valley para llegar a las Vegas, el camino será largo pero esperamos que la carretera sea más cómoda.

Ford Mustang

Ford Mustang

Inesperadamente, el último día en San Francisco nos reservaba lo mejor. El tiempo ha sido bastante mejor que los días anteriores. Incluso nos ha salido el sol. Por la mañana temprano, nos hemos cogido un taxi para ir al aeropuerto a recoger el coche que teníamos reservado. Es un Ford Mustang modelo de 2010 (ya sabéis que en USA todo llega primero) color plateado. Lo tendremos durante 8 días y nos ha costado 270 euros, reservándolo 2 ó 3 semanas antes en Madrid y cogiéndolo en SFO y devolviéndolo en el aeropuerto de LA.

Tras familiarizarnos con el coche y dar dos vueltas al aeropuerto (familiarizándonos con las carreteras americanas), ponemos rumbo a San Francisco. Nuestro primer objetivo era visitar a las Painted Ladies (las famosas casas estrechas y de colores) desde Alamo Square. Después pasamos por Japan Town, son cuatro manzanas que concentran comercios y hoteles japoneses, así como una torre que recuerda a la pagoda de cinco pisos. Seguimos recorriendo la ciudad hasta llegar a Lombard Street, donde nos hacemos la típica foto bajando en coche por la calle que tiene más curvas de toda la ciudad.

Nuestro siguiente objetivo fue cruzar Presidio hasta el mirador del Golden Gate. Desde allí hicimos unas fotos estupendas del puente. A continuación, lo cruzamos para salir de San Francisco y visitar Sausalito. Es un pueblo con unos yates y unos coches espectaculares y unas casas preciosas. Son bastante conocidas las construidas sobre el agua como si fueran muelles. La parada en Sausalito fue de dos horas, que aprovechamos para comer en un italiano con horno de leña por menos de 40 dólares.

De vuelta a San Francisco volvemos a atravesar el famoso puente, esta vez pagando un peaje de 6 dólares. Al llegar a la ciudad, la rodeamos por el oeste: nuestra primera parada China Beach. Es una playa en medio de la ciudad, pero sin gente y con la mejor vista del Golden Gate que hemos obtenido, como podéis ver en la foto panorámica.

Seguimos bajando y descubrimos que todo el lateral oeste de la ciudad es una playa gigantesca, tanto de larga como de ancha. La gente únicamente pasea y los más aficionados practican surf. Es el día más caluroso de los últimos y aún así no es recomendable quitarse el jersey. El agua debe de estar helada.

A continuación, atravesamos el Golden Gate Park, que es un parque inmenso lleno de naturaleza salvaje con unos árboles inmensos, muchos de ellos eucaliptos. Os podéis imaginar lo denso que es un bosque de eucaliptos y el olor que había por todo el parque.

Seguimos conduciendo hasta la parte superior de Twin Peaks. Se trata de un barrio en una colina desde la que hay unas vistas espectaculares de la famosa curva de Twin Peaks y de toda la ciudad de San Francisco. Por último, para llegar hasta la Market Street atravesamos el barrio Gay de Castro, uno de los más famosos del mundo.

Disponer del coche nos ha permitido ver los barrios más interesantes de la ciudad y hacer la excursión a Sausalito. Es indispensable no irse de San Francisco sin visitar dicho pueblo, China Beach y Twin Peaks. No nos esperábamos que fueran tan impresionantes.

Antes de dar por terminado el día hemos ido a cenar a un restaurante de Jazz con música en directo. La música ha estado bien y la comida también: una entrada, un primero y un segundo con dos bebidas por unos 50 dólares con propina incluida.

Mañana abandonamos San Francisco camino de Yosemite en nuestro espectacular Mustang!!

Alcatraz

Alcatraz

La jornada de hoy se ha centrado en la visita a Alcatraz. Se trata de un parque nacional custodiado, como todos los demás, por Rangers. Ya los habíamos visto anteriormente en Liberty Island y son de lo más pintorescos. Habitualmente son mujeres y hombres de cierta edad que están completamente dedicados a atender a los turistas en conseguir que la visita sea más entretenida.

Bien, como os decía, esta mañana nos trasladamos hasta el Pier 31 de donde salen los cruceros que van a la Roca. Famosa por multitud de películas, antiguas y modernas ambientadas, casi siempre, en situaciones de intentos de escapada. Inicialmente, la isla era una instalación militar donde más tarde se alojó una prisión militar. Desde los años 30 hasta los 60 (más o menos), se convirtió en una cárcel federal de máxima seguridad. Se decía que era imposible escapar con vida, sin embargo, hasta tres presos lo consiguieron durante el período que fue prisión federal.

La visita comienza con un crucero que proporciona muy buenas vistas de la ciudad de San Francisco, del Golden Gate y de la propia isla de Alcatraz. Al llegar, te dan una audio guía en tu propio idioma que te va guiando por todas las instalaciones. A la vez que realizas el circuito, la guía te va contando batallitas sobre la cárcel. Lo cierto es que, aunque dura bastante rato, no se hace largo porque resulta bastante entretenido. El interés en la visita a la Roca se reduce a eso, a entretener durante una mañana. Al parecer existen otros cruceros por la bahía de San Francisco que proporcionan las mismas vistas, que cuestan más baratos y para los que no hay que dedicar tanto tiempo.

Para cuando el barco nos dejó en Embarcadero ya era la hora de comer, por lo que buscamos un típico restaurante de marisco de la zona del puerto y pedimos el famoso Crab (es un cangrejo grande similar a un buey de mar).

Después de comer buscamos un tranvía que nos llevara cerca del hotel para movernos por la zona. Tras descansar un rato, recorrimos la zona comercial que rodea nuestro hotel. Nos enteramos de que el restaurante del hotel (Ducca) es uno de los mejores de la ciudad y decidimos probarlo. Lo cierto es que, aunque se trata de un restaurante un poco caro, la calidad compensa el precio: 60 dólares más propina por una tabla de quesos presentados con frutas, membrillo y almendras, unos pimientos del padrón con una mayonesa deliciosa y un pollo asado con verduras al horno y huevo. A esto hay que sumar el pan y un aceite excepcional y dos bebidas. Las raciones son abundantes.

Mañana tenemos que levantarnos temprano para ir a recoger el coche. Nuestra intención es dedicar el día a hacer una ruta panorámica en coche por la ciudad que ya tenemos planificada.

Las cuestas de San Francisco

Las cuestas de San Francisco

Hoy hemos hecho una ruta por la ciudad visitando gran parte de las zonas de interés. Desde la Market Street, hemos atravesado China Town, desde la zona más turística y pintoresca, hasta la zona que concentra los comercios de alimentación chinos para chinos. Hay que reconocer que la población china parece muy numerosa, proporcionalmente, parece mayor que la de NY.

Al otro lado de China Town, hemos tenido que escalar, literalmente, un par de calles para llegar a la Coit Tower. Se trata de una torre, situada en uno de los puntos más altos de la ciudad desde donde puede divisarse toda la bahía. Utilizar el ascensor para llegar hasta arriba cuesta 5 dólares y en el mirador de arriba sólo puedes asomarte por unas estrechas ventanas protegidas por cristales. Esto desluce la posibilidad de sacar buenas fotografías. En particular, las panorámicas que tanto nos gustan.

Parece que la temperatura mejora considerablemente, no sabemos si es porque el sol calienta más o por el efecto de la subida hasta este punto. Pero, si la subida nos pareció dura, la bajada no es más sencilla. Esta vez sufren más los gemelos. Observamos que los coches aparcan con las ruedas hacia la acera para evitar incidentes. Incluso hay señales de tráfico para que aparques tomando estas precauciones.

La bajada desde la Coit Tower nos lleva directamente a The Embarcadero. Es como se conoce el paseo marítimo. Está enteramente dedicado a las tiendas turísticas y a los restaurantes. Obligada es la visita al Pier 39 con las famosas focas y las estupendas vistas de la isla de Alcatraz y del Golden Gate. Si bien, es cierto, lo difícil que es conseguir una buena vista de todo el puente. Podemos decir que nuestro día fue bastante despejado y aún así no conseguimos verlo entero, como podéis comprobar en las fotos.

El restaurante más famoso del Embarcadero es Bourdin Sourdough. Se trata de una panadería donde sirven el famoso pan que sirve de cuenco para una crema de cangrejo (o centollo). Es obligada una parada en este sitio, aunque, ciertamente, hay muchos restaurantes que sirven los populares cangrejos preparados de distintas maneras.
Continuando por el paseo marítimo se pueden visitar diferentes atracciones, hasta llegar al último Pier un poco más allá de la primera parada del tranvía y a continuación de una playa. Las vistas de Alcantraz y de la ciudad de San Francisco desde allí son muy recomendables.

Nuestra visita terminó tomando el conocido Cable Car de la ciudad. Se trata de un vagón antiguo que circula por raíles y se agarra a un cable para poder moverse. De esta forma es capaz de subir y bajas las empinadas cuestas.

Mañana esperamos tener un día más tranquilo con nuestra visita a Alcatraz. De momento podéis disfrutar de un montón de fotos producto de lo pintoresco y agradable de los paseos por la ciudad.