Vale, ya conoces nuestra opinión sobre por qué elegimos mantener nuestro blog en Blogger. Sin embargo, existen muchos casos en los que es aconsejable construir tu blog en WordPress. Si ésta ha sido tu decisión, el siguiente paso será elegir un servicio de hosting donde alojarlo.

Hemos ayudado a unos cuantos amigos a montar sus blogs y hemos experimentado con bastantes proveedores. Esta experiencia nos ha servido para saber cuáles son los 3 factores que debes conocer antes de comprometerte con un servicio.

Elige un hosting compartido

Tu primera duda deberá ser si escoges un hosting compartido o un servidor dedicado. La diferencia es como ir a trabajar en autobús o en coche propio. Para poder utilizar un coche propio, tienes que dedicar más dinero y tienes que saber conducir. Si no sabes gestionar un servidor dedicado, será imposible que montes tu blog en uno. Su precio parte de los 7.5 euros al mes, si estás interesado, en Digital Ocean tienen unos precios excepcionales. Sólo te aconsejamos esta opción si tienes un alto nivel de conocimientos técnicos para instalarlo y mantenerlo adecuadamente.

Bien, ya lo has decidido, quieres que tu blog funcione, pero no tienes ni idea de cómo montarlo de cero por tu cuenta. Tu opción es el hosting compartido. Empiezas a mirar proveedores y te encuentras listas infernales de características. No tienes que preocuparte por todo esto, afortunadamente, todas las ofertas sirven para alojar un blog, sólo debes echar un vistazo a 3 aspectos que van a ser clave en un futuro.

3 aspectos para evitar dolores de cabeza

Si tu blog es nuevo, cualquier hosting va a ser capaz de resolver tu problema, sin embargo, en muy poco tiempo te vas a encontrar con problemas. Si tu intención es migrar los contenidos desde una plataforma gratuita (wordpress.com, blogger, etc), no te sirve cualquier opción. El día que te des cuenta de que no sirve, tendrás que migrar tus contenidos de proveedor o pagar una cara ampliación. Creedme cuando os digo, que nunca viene bien hacer una migración de proveedor. Para evitar estos problemas, fíjate en estos 3 aspectos:

  1. Espacio en disco. Existen ofertas de hosting que te ofrecen 400 megas de espacio. Un blog tiene unas necesidades bastante más elevadas, sólo con las imágenes de unos pocos meses necesitarás mucho más. Fíjate que puedas disponer de varios gigas (10G es una buena cifra) o, al menos, que las ampliaciones sean económicas. No puede ser que tengas más espacio para las fotos en tu móvil que en tu blog.
  2. Transferencia de datos. Hay proveedores que limitan la cantidad de datos que puedes descargar de tu blog. Cada visita que tengas se descarga datos. 5 gigas no va a ser suficiente. Lo malo es que cuando llegas al límite el proveedor cierra tu blog hasta el mes siguiente. Olvídate de posicionarte en Google o adquirir compromisos si no puedes garantizar que tu blog estará levantado todo el mes.
  3. Precio. Vale, no necesitas que te diga que el precio es importante. Pero fíjate en el compromiso de permanencia, a veces se anuncian precios económicos al mes, pero sólo si contratas 2 años. ¿Tu sabes cómo van a cambiar las necesidades de tu blog en 2 años? Para mi un compromiso de 6 meses ya es tirar dinero.
¿Ya has utilizado un proveedor de hosting compartido anteriormente? ¿Has tenido problemas relacionados con estos puntos o has tenido problemas diferentes?

Juan Pablo T.

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