Madresfera se acabó tal y como todos lo conocisteis hasta este verano. Estos días se cumple un año desde que 3 personas decidimos juntar un software y una marca, pero sobretodo muchísima ilusión para poner en marcha un proyecto apasionante. El escaparate de Madresfera eran sus miembros. En un año conseguimos pasar de 400 a 2200 usuarios (entre bloggers y marcas) que se reunían en torno a nuestra web y nuestras redes sociales para poner en común sus necesidades, gustos, sentimientos y negocios.

Para nosotros ha sido una experiencia increíble. Los usuarios y los clientes se convirtieron en miembros de nuestra familia. La ceremonia del ranking no faltaba nunca el domingo por la mañana: desayuno para todos mientras revisábamos los datos de los blogs para asegurarnos de que todo estaba OK. A eso de las 9 de la mañana y con los dibujos de Clan TV de fondo, publicábamos el ranking para que las familias blogueras pudieran desayunar con su posición sobre la mesa. El 8J fue un sueño hecho realidad. Nos conocimos, hablamos, aprendimos, “comimos”, y al final de la noche una cena y unas copas. Durante este año, además, hemos montado un montón de excusas para vernos y colaborar: reuniones, eventos, charlas, respondido cualquier tipo de correo, dado soporte a cualquier hora, el mReader, las pruebas de producto, los cafés madresféricos, el tema de la semana, etc.
Por fin llegaba la recompensa a nuestro trabajo, empezábamos a facturar a buen ritmo y el dinero entraba en la cuenta. Ahh, la cuenta, esa cuenta estaba a nombre de nuestra socioamiga, de la misma manera que nosotros éramos los administradores del servidor madresférico. Llegó el momento de ponerlo todo a nombre de una sociedad común. Pasaban los días, las semanas y no encontrábamos el momento de pasar por el notario.

Lo siguiente que supimos es que la empresa Empel Networks (@empelnetworks) era el nuevo administrador del servidor. ¿Cómo pudo ser? La factura estaba a nombre de ella, como todo lo que tenía que ver con finanzas. Con lo que a los ojos del proveedor éramos meros empleados.

Hubo muchas llamadas, mensajes y whatsapps, todos sin respuesta. Una semana más tarde recibimos un burofax de una abogada del despacho Ad&Law (@AdLawFirm). Suponíamos que querían centralizar la comunicación desde el despacho, pero nunca conseguí que me cogiera el teléfono. Tuvimos que contratar un abogado que intentó concertar una reunión para liquidar los temas pendientes, pero nunca recibió respuesta.
Aunque la herida no termina de cerrar, ya tenemos bastante perspectiva para saber que no podemos arrepentirnos de la experiencia vivida. El proyecto era alucinante (tanto técnicamente como socialmente). El resultado final ha sido sólo culpa nuestra, no se puede construir nada hoy en día basándose en la confianza. Sobre este punto hemos aprendido mucho (si no has vivido una experiencia parecida ya no tienes excusa para caer en la trampa). Pero sobre bloggers, agencias, campañas y, en especial, sobre personas, hemos aprendido muchísimo. Nos llevamos grandes amistades! Gracias a todos.

Como en toda película basada en hechos reales siempre quedan para el final los “¿qué pasó con … ?”

¿Qué pasó con el software y los datos de los bloggers de Madresfera?

Afortunadamente, Empel Networks no bloqueó todos los accesos al servidor y pudimos retirar nuestro software un par de horas antes de que nos anularan por completo. Dicho software tiene todos los derechos reservados por nosotros, por lo que debemos protegerlo de usos no autorizados. Nunca se nos pidió el consentimiento para seguir usando el software de la plataforma. Los datos de los usuarios fueron recogidos bajo la protección de una persona que no éramos nosotros (como así constaba en los términos legales), por este motivo se quedaron en el servidor de Amazon cuya custodia estaba ahora en manos de Empel Networks, nuevo administrador de la máquina. No fueron copiados, ni eliminados por nuestra parte.

¿Qué pasó con el dinero de los beneficios y de cuánto dinero se trata?

El dinero quedó en sus manos al 100%, nunca fue repartido con nosotros de acuerdo al convenio suscrito hace ahora un año (al 50%). La cantidad no es muy alta para un año de trabajo, pero tampoco es despreciable. Podría servir para pagar el hosting de todos los blogs WordPress de Madresfera durante más de 1 año (echen cuentas).

¿Qué pasará con Madresfera?

Continuará su actividad, sin duda. La idea permanece sin diferencias, se construirá una plataforma nueva con distintas características. La potencia está en los miembros, y las marcas demandan los servicios.

Ayer Madresfera se pronunció sobre lo ocurrido y eso ha hecho que por alusiones, lo hagamos nosotros. El motivo principal es aclarar que nosotros no dejamos el barco de Madresfera por nuestra voluntad dejándola desamparada, la decisión fue sólo suya. Luchamos por el proyecto hasta el final, incluso después de que ella intentará romper el acuerdo inicial. El mismo día que pasó todo, Laura se pasó horas organizando las participaciones de los 1000 madresfericos, cuyo resultado se iba a publicar esa misma tarde-noche. Creemos firmemente que las cosas se deberían haber hecho de otra manera, lo mínimo de frente y hablando. Hemos intentado comentar en su blog dejando nuestro punto de vista, pero no han aparecido publicados.

No nos queda más que agradecer a todos el apoyo mostrado y abrir el turno de comentarios para que puedan preguntar y opinar.

JuanPa