Se acerca el segundo cumpleaños de Evita y con ese motivo he decidido estrenar una iniciativa personal que hace tiempo que llevo pensando. Uno de los objetivos de este blog es compartir nuestras experiencias como padres y la evolución de nuestra peque con todos vosotros. Me gustaría que en un futuro sirviese de recuerdo para nuestra peque de lo que fueron sus primeros años de vida. Sin embargo, no fue hasta hace poco tiempo que empecé a escribir más regularmente y por tanto esos primeros meses no se ven reflejados en este espacio tan especial para mi. Por eso decidí que antes de cumplir 24 meses y coincidiendo con el verano dedicaría un post a cada mes de vida de la peque con un resumen e imágenes de los momentos más especiales que compartimos con ella. Para llegar a tiempo al 22 de septiembre (su cumple), publicaré los lunes, jueves y viernes una entrada de cada mes, comenzando mañana con el nacimiento de la peque.

Hoy me gustaría contaros un poco como fueron los momentos previos a su llegada. Quizá algún día os cuente como fue mi embarazo y mi parto pero de momento sólo os diré que como todas las madres y sobre todo las primerizas estaba deseando verle la cara, conocerla y sostenerla entre mis brazos. No era capaz de imaginar como podría ser, en mi cabeza surgían imágenes dignas de película de serie B, con bebes con la cara de Juanpa tal cual o la mía, pero sin pelo O_o. Cuando nació Eva me dí cuenta de que un bebé puede ser igual a su padre pero sin serlo, menos mal… 

Os diré que una de las cosas que me quitaba el sueño (que era muchas) fue cómo se llamaría, ahora no me imagino otro nombre. Nos costó mucho decidirnos y cometimos el error de comentar nuestras opciones con la familia y amigos. Siempre había alguna crítica o comentario negativo de cada nombre que mencionábamos y cualquier propuesta no era una opción, porque queríamos que el nombre fuese idea nuestra. Finalmente nos decidimos por Eva, y no escuchamos a nadie, aunque mi madre se pasó casi todo el tiempo hasta el nacimiento diciendo lo poco que le gustaba. Curiosamente ahora le parece un nombre perfecto…
¿A vosotros os costó tanto decidir cómo se llamarían vuestros peques? ¿Qué detalles os preocupaban los días antes del nacimiento?
Un abrazo,