Este sábado se casó mi hermano. El chico de la familia, el ojito derecho de mi madre y la debilidad de mi padre. Para todos ha sido una boda especial, el último que quedaba por pasar por la vicaría. Nos enteramos hace menos de tres meses con lo que todo ha sido un poco precipitado, no había tiempo de dietas, ni tonterías y no, su mujer no está embarazada. Se casaron en Alcalá de Henares, en una bonita iglesia en el casco histórico junto a la universidad. Lo celebró después en los Olivos, una finca muy grande para bodas a la que no le faltaba ningún servicio, tenían incluso una calesa con caballos para llevar a los novios O_o.

Se trataba de nuestra primera gran celebración con Eva, la primera noche que íbamos a salir con ella por la noche que no fuese para ir a urgencias… El día no comenzó muy bien. Estaba como loca, todo parecía sentarle mal, se pasó llorando casi dos horas hasta que su padre logró que durmiese tres míseros cuartos de hora de siesta. Nos temimos lo peor, creímos que nos daría la noche. Afortunadamente, nos equivocamos.

Vestirla fue un auténtico suplicio pero peinarla literalmente imposible, todos los complementos estupendos que había comprado la abuela no sirvieron para nada… Intenté de nuevo hacerle un recogido o algo en el coche, pensando que atada sería más sencillo, y no hubo manera. Finalmente, desistí.

Como Murphy es muy amigo mío, decidió acompañarnos en tan señalada fecha y nos dejó su particular regalo. Juanpa y yo solemos utilizar a menudo el GPS para ir a cualquier sitio, nunca solemos mirar de antemano el camino y el día de la boda de mi hermano no fue una excepción. No sé si algún meteorito colisionó con el satélite o qué, pero ninguno de los dos pillamos señal en todo el camino. Teniendo en cuenta que íbamos con el tiempo justo al final llegamos tarde y nos perdimos la entrada de la novia :S.

La ceremonia fue cortita, lo agradecimos probablemente todos los asistentes. Para hacer tiempo, al terminar nos fuimos unos cuantos a una cervecería enfrente de la iglesia para tomarnos algo y ponernos al día con la familia a la que no vemos tan a menudo. Aproveché también para mandar alguna fotillo que había prometido a mis queridas desmadreando y la madre novata.

Después de refrescarnos un poco, que menudo calor hacía, pusimos rumbo a la finca donde se celebraba el convite. Una vez allí me di cuenta de que había hecho bien en quitarme los tacones al llegar para ponerme mis sandalias todoterreno (a pesar de que han quedado fatal en las fotos). Nos pasamos toda la tarde corriendo detrás de la peque por turnos. Qué energía tenía, nos fue tumbando uno detrás de otro, el papi, la mami, la tía, las abuelas, amigos, todos anduvimos detrás como locos, encima era un sitio abierto y se escapaba entre los setos e intentaba colarse en otras celebraciones sacando fotos con la cámara que le pescó a Isa en un descuido, vamos, un show.

La primera sorpresa friki de la ceremonia fue el reparto de mesas. A cada grupo le correspondía uno de los planetas que aparecen en la saga de Star Wars. A nosotros nos tocó Dagobah el planeta donde vive Yoda y donde Luke recibe su entrenamiento para llegar a ser un Yedi.

En el cóctel Eva tuvo un flechazo con el camarero del jamón al que estuvo persiguiendo un buen rato y yo creo que le dejó sin existencias. Nunca la había visto comerlo así,  luego le ofrecí yo y no quiso, así que eso fue amor en toda regla.

Para la cena decidimos que había que sentar a la niña en el carrito para que pudiésemos cenar en paz. A sabiendas de que no se lo tomaría nada bien, decidimos apartarnos de la multitud y aprovechar para cambiarla el pañal. El primer problema llegó cuando nos dimos cuenta de que sólo teníamos un pañal de repuesto. Pensamos por un momento y finalmente como no había hecho caca en dos días y Murphy nos ama la dejamos con el antiguo y nos guardamos el otro por si las moscas. Hecho esto, la subimos al carrito y comenzaron los llantos y pataleos. Afortunadamente pasaba por allí la calesa de caballos. cortesía de la finca para desplazar a las parejas de novios por el recinto y realizar su entrada triunfal. Nos fuimos acercando poco a poco a él y la niña se fue relajando mientras miraba fijamente al caballo.

Cuando volvimos a la zona de cóctel ya se habían ido todos, pero los camareros nos indicaron amablemente qué salón nos correspondía. Llegamos justo a tiempo de escuchar el final de la marcha imperial que sonaba de fondo mientras entraban los novios. corrimos a sentarnos en nuestra mesa Dagobah y comprobamos que en el centro había una imagen del Imperio Contraataca que es la película en la que sale este planeta.

Comimos estupendamente y Eva se portó genial, estuvo simpática, probaba todos los platos, no lloró ni una sola vez y ni siquiera dio sus característicos grititos. Estábamos alucinando. Además los camareros fueron muy atentos con nosotros y nos facilitaron todo lo que les pedimos.

Por fin llegó uno de los momentos que más estaba esperando esa noche. La tarta nupcial. Hace meses contacté con Tarsagurumi para darle una sorpresa a mi hermano. Había descubierto su trabajo creando noviogurumis a través de LANOA y me encantaba. Contacté con ella por email le pregunté si podría hacerme un encargo especial, un Han y una Leia novios para la tarta nupcial. En este post podéis ver el proceso creativo y los detalles, lo cierto es que conectamos y nos entendimos al instante, habrá muchos más pedidos en el futuro.

Los noviogurumis galácticos llegaron un poco torcidos a la mesa de los novios debido a la falta de cuidado a la hora de colocarlos de los camareros. A mi hermano y a su mujer le encantaron, no se imaginaban nada y les hizo mucha ilusión el detalle friki de su hermanita. Y yo qué os voy a contar, más feliz que una perdiz.

Después de esto nos quedamos hasta que se inauguró el baile y nos fuimos a casa. Esto sería aproximadamente a la 1 de la madrugada, la peque ya no podía con su alma y eso que al oír la música estuvo bailando un poco en la silla, yo creo que si la bajamos nos tumba a todos. Pero se notaba que tenía mucho sueño. En cuando entramos en el coche cayó redonda y al llegar a casa no se espabiló mucho cuando la cambiamos el pañal y le pusimos el pijama, aunque para la próxima me llevo un pijama y se lo pongo antes de subir al coche porque apuntito estuvimos de que se desvelara en durante el cambio.

La noche finalmente fue un éxito. Prueba superada!!! ¿Cómo fue vuestra primera salida nocturna con niños pequeños?

Un abrazo,