Como os dije el pasado jueves, Juanpa y yo nos fuimos a celebrar nuestro aniversario con una comida por todo lo alto en el mismo restaurante que nos dio de cenar el día de nuestra boda: Pedro Larumbe. Si bien en aquella ocasión decidimos disfrutar de su magnífica terraza como marco para nuestro momento, esta vez, como el calor apretaba de lo lindo, optamos por un salón interior y estrenamos su nueva localización a pie de calle. La carta del restaurante está llena de platos apetecibles y es muy difícil decidirse, afortunadamente el maître que nos atendió (que yo creo que es el mismo que lo hizo en nuestro primer aniversario) nos ayudó con sus sugerencias y nos aconsejó muy sabiamente.

Para empezar, nos dieron a probar los aceites ganadores del Premio al mejor Aceite de Oliva Virgen Extra campaña 2011-2012 que otorga el Ministerio de Agricultura. Después de la cata de aceites a la que asistimos hace ya unos meses y de nuestra suscripción a Aceitalia, nos hemos convertido en unos aficionados a saborear nuevas variedades de lo que muchos denominan ya oro líquido. Nos gustó mucho tener la oportunidad de catarlos.

De los aceites que probamos el que más nos sorprendió fue ‘Oro de Cavana‘ de Jaén. Tiene un sabor afrutado intenso y complejo de aceituna verde muy aromático y con cierto amargor y un toque picante. En la boca al catarlo descubrimos ciertos matices y aromas a tomate, que encajaban perfectamente con los brotes tiernos de tomatera con que presentaron la muestra.

Además de los aceites, nos sirvieron unos aperitivos para ir abriendo boca. Pedimos un menú especial confeccionado casi a nuestra medida con la ayuda del maître. Para empezar, seguimos su sabio consejo y pudimos degustar un auténtico tomate navarro con un sabor espectacular, aliñado simplemente con aceite y sal. Esta plato casaba a la perfección con la ración de jamón ibérico de bellota que pedimos para acompañarlo.

Una vez terminamos con la ensalada y el jamón nos sirvieron dos nuevos aperitivos, de los que me gustaría destacar la sopa de melón. Con el calor del verano resulta de lo más apetecible.

Después de estas entradas nos trajeron una ración de Pulpo a la Brasa con Patatas al Carbón y Ahumado con Manzanilla Rape para compartir. Lo presentaron de manera espectacular, cubierto con una cúpula de cristal que albergaba en su interior todos los aromas del braseado. Descubrir el plato fue un auténtico placer para los sentidos. Su sabor y textura eran perfectos.

A continuación nos trajeron los platos los platos principales: Tartar de Solomillo – Angus Beef para Juanpa, que prepararon en directo junto a nosotros y que según él estaba realmente exquisito y

Rape con Cromatismo de Aceituna Negra y Ali-Oli Gratinado para mí. Estaba literalmente para chuparse los dedos, la combinación de la salsa con el pescado me encantó.

Para terminar optamos por el  Tocinillo de Cielo con Tiramisú en Espuma, Amaretto y Helado de Capuccino. Como ya tenemos cierta tradición comiendo en este restaurante, no nos sorprendió la presentación del postre bajo una cúpula de caramelo, pero aun así nos encantó verla de nuevo.

Tengo que decir que la cocina de Pedro Larumbe es de una calidad extraordinaria. Mucha gente destaca especialmente los postres, incluida yo, que aunque no debo tomarlos siempre los cato. Todavía recordamos el día de nuestra prueba del menú de bodas, había una pareja junto a nosotros que pedía un postre detrás de otro, yo creo que no cenó otra cosa…

Cuando ya estábamos totalmente satisfechos, nos trajeron los Mignardises. Como podéis observar por esta foto y por alguna otra que he intentado disimular cambiando el encuadre (el plato de jamón de la foto ya estaba a la mitad…), la tomé un poco tarde y Juanpa ya había dado buena cuenta de ellos, jeje.

Me gustaría destacar que a pesar de ser un restaurante de “lujo” los precios no son nada desorbitados, se trata de un restaurante que vale lo que cuesta porque cuando terminas lo haces satisfecho de verdad. En definitiva, lo recomiendo sin dudarlo.

Un abrazo,