Ya era hora, desde que nació nuestra pequeña Eva hasta hoy, osea hace 20 meses, no hemos pasado una noche fuera de casa. Las excusas han sido varias, llueve, hace frio, hace calor, el coche es pequeño, el cochecito es demasiado grande, la niña es demasiado pequeña, los trastos son demasiado grandes, etc.. El caso es que no hemos hecho ninguna escapada que suponga pernoctar y cada día nos resulta más difícil porque el miedo a que la peque nos monte un escándalo se hace mayor. 

Finalmente hemos decidido que había que irse sí o sí y para empezar qué mejor que un sitio que nos ofrezca mucha confianza y que no esté muy lejos por si acaso pasa cualquier cosa… La semana que viene os contaré cómo nos ha ido y cuál ha sido nuestro destino. De momento os dejo una fotillos del rinconcito tan bonito que hemos encontrado:

Impresionante, ¿verdad? ya estoy desando disfrutar de la naturaleza y dejar correr a Evita por el campo sin la preocupación de que se me suelte y tengamos un susto con un coche. Además por supuesto de respirar un poco de aire puro porque todos sabemos como está Madrid de polución.

Bxssss