Hoy lo que traigo es una receta de lo más sencilla, una merienda sana, rica y muy fácil de hacer. Se trata de un simple yogur de frutas casero.

A mi hija no le gusta la fruta, es ponerle un trozo delante y salir corriendo en dirección opuesta. Hasta hace poco teníamos que dársela de bote, de hecho no le gustan todas, algunas de las que hemos conseguido que coma más o menos sin problema son las de frutapura de milupa.  Sin embargo, por muy buenos que sean este tipo de productos, no se pueden comparar con la fruta fresca. Por eso decidimos probar a prepararle yogures naturales con fruta triturada y ha sido todo un acierto. Para prepararlos utilizamos un pequeño electrodoméstico de la marca tribest. Es perfecto para preparar salsas, batidos o triturar cualquier tipo de alimento. Nosotros lo tenemos desde hace mucho tiempo y es muy cómodo de usar porque viene con varios vasos de distintos tamaños y dos tipos distintos de cuchillas. Además todo se puede lavar fácilmente en el lavaplatos.

Su combinación favorita es la de fresas con plátano. Solemos utilizar 4 fresones de tamaño medio y la mitad de un plátano. Lo ponemos todo en el vaso y lo trituramos bien triturado. Después lo mezclamos con el yogur utilizando una cuchara para que no quede demasiado líquido y añadimos un poco de azúcar.

El resultado es un yogur bastante cremoso con un tono rosa de lo más apetecible. A la peque le encanta, es verlo y se lanza a cogerlo super contenta y yo me quedo más tranquila de que tome algo de fruta fresca.

Se pueden realizar muchas más combinaciones de frutas. La pera y la manzana seguro que van muy bien. La siguiente que quiero probar es la papaya que además de sus importantes propiedades nutricionales, tiene varias propiedades medicinales entre las que destacan que es antioxidante, digestiva, diurética, cicatrizante o analgésica entre otras. Ya os contaré cómo resulta.

Un saludo,