Tengo que admitir que me gustan las fiestas. Cuando éramos sólo 2 solíamos celebrar coincidiendo con mi cumpleaños una fiesta de disfraces o accesorios. Me encantaba, nos lo pasábamos bomba. Recuerdo disfraces míticos como el glóbulo rojo de Octavio (muy grande con sus globos etiquetados como todo tipo de partículas respirables jeje), Leela y Brannigan de futurama hechos por Rubén y Laura (clavados) o el niño melón fabricado durante semanas por nosotros y pensado desde hace siglos ( A Juanpa le encanta el melón… una larga historia).

Ahora con la llegada de Evita estamos deseando retomar esta vieja tradición y disfrazarla de todo tipo de cosas que se nos ocurran. Este año nos hacía mucha ilusión que disfrutara de su primer carnaval disfrazada con sus compis de cole. Llevan semanas preparándolo, iban a ir de buzos. Lamentablemente no va a poder ser, se ha puesto malita. Pero seguro que pronto encontraremos otra ocasión para disfrazarnos y pasarlo muy bien todos juntos.

Hasta pronto 🙂