Hoy hemos hecho una ruta por la ciudad visitando gran parte de las zonas de interés. Desde la Market Street, hemos atravesado China Town, desde la zona más turística y pintoresca, hasta la zona que concentra los comercios de alimentación chinos para chinos. Hay que reconocer que la población china parece muy numerosa, proporcionalmente, parece mayor que la de NY.

Al otro lado de China Town, hemos tenido que escalar, literalmente, un par de calles para llegar a la Coit Tower. Se trata de una torre, situada en uno de los puntos más altos de la ciudad desde donde puede divisarse toda la bahía. Utilizar el ascensor para llegar hasta arriba cuesta 5 dólares y en el mirador de arriba sólo puedes asomarte por unas estrechas ventanas protegidas por cristales. Esto desluce la posibilidad de sacar buenas fotografías. En particular, las panorámicas que tanto nos gustan.

Parece que la temperatura mejora considerablemente, no sabemos si es porque el sol calienta más o por el efecto de la subida hasta este punto. Pero, si la subida nos pareció dura, la bajada no es más sencilla. Esta vez sufren más los gemelos. Observamos que los coches aparcan con las ruedas hacia la acera para evitar incidentes. Incluso hay señales de tráfico para que aparques tomando estas precauciones.

La bajada desde la Coit Tower nos lleva directamente a The Embarcadero. Es como se conoce el paseo marítimo. Está enteramente dedicado a las tiendas turísticas y a los restaurantes. Obligada es la visita al Pier 39 con las famosas focas y las estupendas vistas de la isla de Alcatraz y del Golden Gate. Si bien, es cierto, lo difícil que es conseguir una buena vista de todo el puente. Podemos decir que nuestro día fue bastante despejado y aún así no conseguimos verlo entero, como podéis comprobar en las fotos.

El restaurante más famoso del Embarcadero es Bourdin Sourdough. Se trata de una panadería donde sirven el famoso pan que sirve de cuenco para una crema de cangrejo (o centollo). Es obligada una parada en este sitio, aunque, ciertamente, hay muchos restaurantes que sirven los populares cangrejos preparados de distintas maneras.
Continuando por el paseo marítimo se pueden visitar diferentes atracciones, hasta llegar al último Pier un poco más allá de la primera parada del tranvía y a continuación de una playa. Las vistas de Alcantraz y de la ciudad de San Francisco desde allí son muy recomendables.

Nuestra visita terminó tomando el conocido Cable Car de la ciudad. Se trata de un vagón antiguo que circula por raíles y se agarra a un cable para poder moverse. De esta forma es capaz de subir y bajas las empinadas cuestas.

Mañana esperamos tener un día más tranquilo con nuestra visita a Alcatraz. De momento podéis disfrutar de un montón de fotos producto de lo pintoresco y agradable de los paseos por la ciudad.