Inesperadamente, el último día en San Francisco nos reservaba lo mejor. El tiempo ha sido bastante mejor que los días anteriores. Incluso nos ha salido el sol. Por la mañana temprano, nos hemos cogido un taxi para ir al aeropuerto a recoger el coche que teníamos reservado. Es un Ford Mustang modelo de 2010 (ya sabéis que en USA todo llega primero) color plateado. Lo tendremos durante 8 días y nos ha costado 270 euros, reservándolo 2 ó 3 semanas antes en Madrid y cogiéndolo en SFO y devolviéndolo en el aeropuerto de LA.

Tras familiarizarnos con el coche y dar dos vueltas al aeropuerto (familiarizándonos con las carreteras americanas), ponemos rumbo a San Francisco. Nuestro primer objetivo era visitar a las Painted Ladies (las famosas casas estrechas y de colores) desde Alamo Square. Después pasamos por Japan Town, son cuatro manzanas que concentran comercios y hoteles japoneses, así como una torre que recuerda a la pagoda de cinco pisos. Seguimos recorriendo la ciudad hasta llegar a Lombard Street, donde nos hacemos la típica foto bajando en coche por la calle que tiene más curvas de toda la ciudad.

Nuestro siguiente objetivo fue cruzar Presidio hasta el mirador del Golden Gate. Desde allí hicimos unas fotos estupendas del puente. A continuación, lo cruzamos para salir de San Francisco y visitar Sausalito. Es un pueblo con unos yates y unos coches espectaculares y unas casas preciosas. Son bastante conocidas las construidas sobre el agua como si fueran muelles. La parada en Sausalito fue de dos horas, que aprovechamos para comer en un italiano con horno de leña por menos de 40 dólares.

De vuelta a San Francisco volvemos a atravesar el famoso puente, esta vez pagando un peaje de 6 dólares. Al llegar a la ciudad, la rodeamos por el oeste: nuestra primera parada China Beach. Es una playa en medio de la ciudad, pero sin gente y con la mejor vista del Golden Gate que hemos obtenido, como podéis ver en la foto panorámica.

Seguimos bajando y descubrimos que todo el lateral oeste de la ciudad es una playa gigantesca, tanto de larga como de ancha. La gente únicamente pasea y los más aficionados practican surf. Es el día más caluroso de los últimos y aún así no es recomendable quitarse el jersey. El agua debe de estar helada.

A continuación, atravesamos el Golden Gate Park, que es un parque inmenso lleno de naturaleza salvaje con unos árboles inmensos, muchos de ellos eucaliptos. Os podéis imaginar lo denso que es un bosque de eucaliptos y el olor que había por todo el parque.

Seguimos conduciendo hasta la parte superior de Twin Peaks. Se trata de un barrio en una colina desde la que hay unas vistas espectaculares de la famosa curva de Twin Peaks y de toda la ciudad de San Francisco. Por último, para llegar hasta la Market Street atravesamos el barrio Gay de Castro, uno de los más famosos del mundo.

Disponer del coche nos ha permitido ver los barrios más interesantes de la ciudad y hacer la excursión a Sausalito. Es indispensable no irse de San Francisco sin visitar dicho pueblo, China Beach y Twin Peaks. No nos esperábamos que fueran tan impresionantes.

Antes de dar por terminado el día hemos ido a cenar a un restaurante de Jazz con música en directo. La música ha estado bien y la comida también: una entrada, un primero y un segundo con dos bebidas por unos 50 dólares con propina incluida.

Mañana abandonamos San Francisco camino de Yosemite en nuestro espectacular Mustang!!